Velo de la Novia: Cuenta la leyenda que una pareja de recién casados visitó este lugar y la novia acercando su mirada al borde del precipicio tuvo un tropiezo y cayó desde lo más alto mientras el novio contemplaba atónito como su amada caía al vacío. Con una mirada mutua de amor, durante la caída; ambos parecieron gritar "¡ TE AMARE POR SIEMPRE ! " El novio no dudó un segundo, y en un acto de amor eterno se lanzó tras ella y perecieron juntos en el fondo de la cascada. Sus cuerpos desaparecieron y nunca pudieron ser encontrados, pero se dice que sus almas llenas de amor aun siguen en el lugar para poder alimentar el amor de todas aquellas parejas que con fe desciendan a la cascada y beban tres sorbos del agua de la fuente que se forma al final de la caída. Una vez bebidas, el amor que un día los unió en compromiso se engrandece y perdura por siempre, con la misma fuerza de aquella pareja que un día perdieron la vida.

Versión de Emilio Silva

Salto de la Leona: Según los lugareños hace muchos años un grupo de arrieros del lugar perseguía una leona (puma) que había atacado su rebaño, la persecución fue extensa llevándola hasta el final del río, al borde de la caída de agua. Con la leona acorralada, se alistaban a darle caza y en un acto de desesperación la leona saltó sobre el cauce del río, el cual mide aproximadamente seis metros de ancho, llegando hasta el otro extremo y huyendo del lugar dejando a los cazadores sorprendidos de tan extenso salto y cuestionándose del cómo pudo haber echo tal travesía incluso cargando su cachorro. De allí que bautizaron la caída de agua como "El Salto de la Leona"

 Versión de Emilio Silva

El espíritu de Lautaro: Gran estratega y líder de los guerreros Mapuches contra las fuerzas españolas (1553- 1557).
El 1° de Abril en la batalla de Peteroa fue sorprendido junto a sus bravos durante la noche, por las fuerzas de Pedro de Villagra, mientras dormían. En la batalla fue alcanzado por una lanza y cayó muerto al cruzar el sendero.
Hoy los habitantes y personas que viajan por el lugar dicen que pueden ver a las doce de la noche, los días de luna llena, la sombra de Lautaro cruzar el sendero y perderse entre los matorrales en el mismo lugar donde un día cayó muerto. (Cruce de San Juan, Sagrada Familia).

Versión de Emilio Silva

El Puente del Cura: En el camino de Romeral a los Queñes existió un puente negro (Puente del Cura), en el que un fraile mercenario acostumbraba pasearce durante las noches.
Cuando algún valiente se atrevía a mirar a este personaje, no dudaba en afrontarlo, sacando de su ancha manga una mano descarnada, de huesos blancos, señalando a las personas que detuvieran su andar y luego desaparecía entre las barandas, dejando un rastro de azufre quemando. Los lugareños comentaban que el fraile había muerto a causa de un pecado mortal e iba su espíritu poseído por el Coludo a penar por el puente las noches más negras, terribles y sombrías.

(Adaptación.) Versión de Manuel Gandarillas

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